Lunes, 21 Enero 2019 18:51

Dra. Karla Montfort

Ginecología y Obstetricia 

Dra. Karla Montfort Gardeazabal

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 9991 63 88 75

 Calle 10A # 271 x 17 y 17B Col. Vista Alegre

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Sábado, 26 Mayo 2018 05:46

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Como parte de nuestros servicios queremos hacerte saber que también ofrecemos cursos de preparación al nacimiento, asesorías personalizadas de lactancia presencial u online, cursos de lactancia, cursos básicos de primeros auxilios para bebés y niños, curso de parto en agua, expos, círculos de crianza y lactancia, eventos masivos. Únete a nuestra Tribu!

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Lunes, 29 Enero 2018 18:33

¿Qué es una Doula?

Una "doula" es una persona que brinda apoyo emocional a las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto. El cometido de las doulas es brindar apoyo y acompañamiento continuo a las mujeres durante los procesos de infertilidad, gestación, parto, duelo, crianza, adopción, maternidad y posparto.

 La doula no es personal sanitario, no es una matrona ni hace su trabajo, no atiende partos, no tacta, no manda tratamientos, no hace diagnósticos, no realiza terapias ni las recomienda. Las doulas hacemos trabajos diferentes, pero podemos complementarnos y trabajar juntos.

Como doula es conveniente estar informada y actualizada, puesto que tendrá que proporcionar información si la mujer lo solicita, para que ella decida de manera libre y consciente. La doula no recomienda, no lleva a la mujer a su terreno, no aconseja ni interviene. Jamás juzgará la decisión de la mujer. La acompaña y apoya.  A veces se comete el error de pensar que la doula sólo acompañará partos “naturales”, cuando se debe respetar la decisión de la mujer sea cual sea. La doula no interviene.

Hay estudios que han demostrado que el apoyo emocional de la doula a la familia tiene beneficios durante el parto, tales como reducción en un 50% de cesáreas, un 40% en uso de fórceps, un 60% del uso de epidural o que acorta en un 25% la duración de los partos.

A la hora de elegir una doula se pueden tener en cuenta cuestiones como la forma en la que trabaja, cuánto cobra, si tendrá disponibilidad para la fecha improbable de parto, su formación y cómo se siente la mujer con ella. El feeling es una cuestión esencial tanto para la familia como para la doula. Cada doula trabaja y cobra de una manera diferente y es algo que la mujer debe hablar con quien decida que la acompañe.

 

 

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Lunes, 11 Diciembre 2017 19:05

Nacimiento de Maximo

Esa mañana desperté y me vestí, tenía cita de seguimiento con el ginecólogo, al verme al espejo note que llevaba pues la misma ropa que el día del nacimiento de mi primogénito, sonreí pero decidí cambiarme de ropa, pensando que tal vez era un presagio pues llevaba tres días con suaves contracciones, que iban y venían pero no lograban progresar.

Desde el principio de mi embarazo supe (programe mentalmente) que tendría un parto rápido y de menor tiempo de gestación que con mi hijo mayor, quien nació a la semana 41; el ginecólogo desde la semana 34 observo que el pequeño ya estaba “en posición”, encajado y la bolsa un poco tensa. Así que de cierto modo pensamos que se podía adelantar, llegar a la semana 39 había sido una sorpresa.  Y efectivamente, en consulta el médico confirmo que en cualquier momento se desencadenaría el parto. Salí con sonrisa de oreja a oreja, feliz de que fuese a llegar el día tan esperado. 

Avise a todos en casa, y se mostraron incrédulos por la tranquilidad con la que llevaba las esporádicas contracciones. Trascurrió el día y seguimos todos la actividad normal, intentaba estar pendiente del progreso, pero esta vez fue difícil llevar el conteo exacto de contracciones; tal vez estaba más relajada aunque sabía que ya había llegado el momento.  Ya entrada la noche seguía el mismo ritmo, realice mis ejercicios con pelota, un poco de visualización y meditación, así como el uso de mis grandes aliados un cojín de semillas caliente y aromaterapia.  Avise a todos el equipo que estuvieran prevenidos y me dispuse a descansar.

 A las 5 de la mañana me despertó una contracción intensa, fui al baño y pude notar que tenía perdida de líquido, desperté a mi esposo y le pedí que llenara la tina. Avise a la doula y partera. Puse mi selección de música, calenté agua para mi te, me metí a bañar unos minutos, y ahí tuve mi un momento conmigo misma, después  abrazada a mi pelota me concentraba pensando en todas las afirmaciones de parto, las repetía sin parar: “esto no puede ser más fuerte que yo, porque viene de mí, cada contracciones es una menos, ya pasará”.

Las sabias manos de mi madre me daban masajes en la cadera y espalda a cada contracción, que ya podía sentir cada vez más intensas. Comencé a vocalizar, pero prácticamente me encontraba gimiendo, dejándome llevar, fluyendo con el sonido y la respiración. Llego mi doula, respiramos juntas, ella me ayudo a enfocarme y no perder esa concentración. Me sentía enajenada de lo que pasaba a mí alrededor, tenía movimiento libre, todos los presentes se limitaban a su papel, estaban presentes respetando mi autonomía.  Decidí cambiarme a la hamaca, acomodarme vertical  y descansada, ahí instintivamente sentí la necesidad de pujar, ya con el líquido también se observaba sangre.

No había pasado mucho tiempo y quise entrar al agua, aun la tina no estaba ni a medio llenar, sin embargo mi doula me echaba agua caliente sobre la panza y espalda, fue una analgesia casi instantánea. Calculo que pasaron dos contracciones y súbitamente me cambie de posición, me puse en cuatro puntos, voltee y exclame: -“el bebé está coronando”, y ante mi propia incredulidad, con mi mano derecha toque su cabeza que prácticamente ya se encontraba afuera, respiré y espere paciente a la siguiente contracción, bruscamente mi esposo entro también al agua para recibir al bebé. Ahí estaba, tan rápido, tan increíble lo tomamos entre los dos y lo puse en mi pecho. Pasamos al cuarto, todos emocionados,  la cara de asombro del hermano mayor al conocerlo, las abuelas emotivas y felices, mi esposo tranquilo y asimilando lo rápido que fue.

 El cordón se cortó hasta después de que expulse la placenta,  aproximadamente dos horas después de nacer es que el pediatra realizó los chequeos y mediciones pertinentes al bebé. Iniciamos la lactancia sin mayor dificultad. Por fin  mi niño estaba ahí, y yo feliz, cansada pero feliz, rodeada de gente que nos procura y nos ama, la oxitocina en el aire. Los dos felices y saludables.

 

Mi objetivo en la labor de parto se logró, me siento satisfecha de haber podido encarar el dolor, disfrutar de ese tiempo, sin que nadie me perturbara, y mucho menos me dirigiera. Sentirme verdadermente capaz y diseñada para logarlo, conectada con mi bebé y mi cuerpo. Encontrar al equipo que me permitiera tener seguridad y apoyo, y sobre todo respetase nuestras decisiones fue la base para estar tranquilos y seguros durante todo el proceso.

No quiero convencer a nadie que el parto en casa es la mejor opción, pero sí ser un referente de que parir es tan seguro, que incluso lo puedes hacer en tu propia casa. Solo re requiere la guía (médica y holística) y preparación adecuada, pero sobre todo echar fuera todo miedo, estando convencida que para ti es la mejor opción.

No podemos decir que todo salió tal como proyectamos, (un parto normal, por muy planeado nunca podrá ser controlado, pues es un proceso fisiológico que no sabremos como resultará, hasta que se va desarrollando), pero estamos satisfechos, felices que todo haya salido mejor de lo esperado. Cuando nos embarcamos en la idea de parir en casa, lo hicimos pensando en el bienestar de nuestros hijos, tanto del recién nacido como de mi hijo mayor, con quien a pesar de haber tenido un maravilloso parto en agua en hospital, quisimos ahora optar por la intimidad de nuestra casa, pues nuestra prioridad era estar juntos como familia y no ser separados ni un solo segundo. Mi sueño se había convertido en realidad, se cumplió mi deseo y respetaron nuestras decisiones en todo el proceso. 

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Miércoles, 08 Noviembre 2017 18:40

¿Mi obstetra es el correcto para atender mi parto?

Cuando una está embarazada uno de los mayores miedos o temores es si su ginecólogo obstetra será el indicado para tener el parto de tus sueños. Es nuestro deber conocer más a fondo a nuestro personal para saber si son los indicados y tomar decisiones a tiempo.

Para ello les dejamos un listado con unas preguntas que sugerimos realizar a nuestro médico de preferencia entre la semana 25 a la 30 para estar segura de sí estamos con el indicado para atender nuestro parto o es necesario cambiar de obstetra.

 

 

Preguntas para el obstetra:

 

1.     ¿Cuál es su estadística de cesáreas?

2.    ¿Has tenido madres que den a luz naturalmente luego de haber tenido una cesárea? (PVDC)

3.    ¿Cuál es su visión del nacimiento; consideras que es un proceso fisiológico o un proceso que necesariamente debe ser intervenido? (Cuando mejor fluye el nacimiento es cuando no se perturba)

4.    ¿Cuántos tactos realizas en promedio? Puedo negarme? Conoces otros métodos para medir el avance del trabajo de parto?

5.    ¿Con qué frecuencias realizas episiotomía?

6.    ¿Con qué frecuencia colocas anestesia epidural? Es potestad de la madre decidir si se la quiere colocar o no?

7.    ¿Estás dispuesto a dejar el cuarto si quiero realizar mi trabajo de parto sola?

8.    ¿Cuál sería tu forma de proceder si el embarazo pasa de las 40 semanas?

9.    ¿Permites que el trabajo de parto se presente solo? Con qué frecuencia induces el parto o lo aumentas con oxitocina? Puedo negarme al goteo de oxitocina?

10.¿Qué importancia das a factores ambientales cómo la privacidad, la penumbra, la sensación de seguridad para la óptima secreción de las hormonas que regulan el parto?

11.¿Cuántas acografías realizas en promedio? ¿Pueden ser menos?

12.¿Qué haces en casos de circular de cordón? ¿Y si el bebé viene sentado?

13.¿Puedo escoger la posición para parir?

14.¿Cuál es tu opinión acerca de retrasar el corte del cordón humbilical? Quiero esperar cuanto mucho hasta que el cordón deje de latir y cuando menos 90 segundos después del nacimiento antes de pinzar y cortar el cordón, ¿cuál es tu opinión al respecto? [La circulación placenta bebé es constante, en el momento del nacimiento 2/3 de la sangre están en el bebé y 1/3 esta en la placenta. Pinzar el cordón antes que deje de latir es privarle al bebé de esa sangre y literalmente cerrarle su suplemento de oxígeno mientras la respiración está en proceso de establecerse (de nuevo 90 segundos es suficiente)]

15.Quiero que me ponga mi bebe al pecho tan pronto nazca y que no se separe de mi al menos la primera hora tras su nacimiento. ¿Qué conoces acerca de la investigación de la salud primal? (el impacto de la vida intrauterina, el parto y el primer año en la vida del adolescente y adulto)

16.¿En caso de cesárea, puede mi bebe ser colocado en mi pecho y retrasar el pinzar y cortar al menos 90 segundos?

17.¿Puedo negarme a que mi bebé vaya al cunero, o que le sea administrado suero glucosado?

18.¿Puedo contar con la presencia de una Doula, escogida por mí para que me acompañe incluso si resultara necesaria una cesárea?

19.¿Puedo contar con la presencia de alguien que tome fotografía o video?

20.¿Puedo conservar mi placenta tras el nacimiento de mi bebé?

21.¿Cómo nació usted y cómo nacieron sus hijos?

*EXTRA Preguntas para ti misma luego de la consulta:

1.    Confiarías a esta persona la potestad de tomar decisiones por ti?

2.    Sentiste que tus solicitudes eran al menos escuchadas/respetadas.

3.    En algún momento te sentiste coercionada o burlada?

4.    Cómo te sentiste con esta persona?

 

Si lograste contestar positivamente las ultimas 4 preguntas y estas segura que es el indicado disfruta lo que queda de tu embarazo y siéntete segura.

Si tomaste la decisión de cambiar de obstetra con toda la calma busca una segunda y tercera opción al que le puedas hacer estas mismas preguntas para sentirte segura y tranquila, no es de vida o muerte cambiar de médico unas semanas antes del nacimiento de tu bebé, lo más importante es que el día del parto estén tranquilos, felices y lo mejor de todo se haga un parto lo más respetado posible.

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Miércoles, 28 Junio 2017 20:10

Semanas 41 y 42

Según la Organización Mundial de la Salud un embarazo a término puede durar de 37 a 42 semanas, así que no te preocupes si has pasado tu FPP (Fecha Probable de Parto) y sigues esperando. Tu embarazo sigue siendo completamente normal, tanto como el de otra que dé a luz en la semana 37. Ten en cuenta que dar a luz el mismo día en el que sales de cuentas es altamente improbable. Aprovecha estos días que te quedan para descansar y coger fuerzas de cara al parto.

 

Puede ser que a partir de la semana 40 tu ginecólogo te ofrezca la posibilidad de inducirlo. Como siempre te recomendamos que te informes sobre los pros y los contras de la inducción. Recuerda que, si tu embarazo es normal, hasta la semana 42 se puede esperar perfectamente. Abajo en el anexo te citamos las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

 

Dedica estos días a mimarte y relajarte. Un buen masaje relajante o una sesión de peluquería pueden ser unas ideas geniales. ¿Qué te parecería una buena comedia? Quizás las risas te ayuden a ponerte de parto. Otras recomendaciones generalizadas son el sexo, la comida picante o andar.

 

Pero sin duda, lo mejor que puedes hacer es tomártelo con humor. En fin, habéis llegado hasta aquí… habrá que confiar en que tu cuerpo no lo hace tan mal, ¿no?  .

 

Anexo: Pautas ante la gestación de bajo riesgo entre 41 y 42 semanas

 

Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva- 2011 (páginas 99 y 100). Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

 

Objetivo:

 

Ofrecer especial atención al embarazo entre las semanas 41 y 42 de gestación, con la finalidad de prevenir el ligero pero progresivo incremento de morbimortalidad fetal a partir de esa edad gestacional.

 

Recomendaciones:

 

Estimar adecuadamente la edad gestacional por medio de ecografía en el primer trimestre, sin basarla sólo en la fecha del último periodo menstrual, que tiende a sobreestimarla conduciendo a un mayor número de intervenciones por embarazo prolongado.

Informar a las gestantes de que en un 5-10% de casos el embarazo se prolonga más allá de las 42 semanas. Explicar que a partir de las 40 semanas empiezan a aumentar muy lentamente los riesgos para el feto y la tasa de cesáreas. La evidencia no indica de forma categórica la necesidad de inducir el parto a partir de una fecha concreta, porque no reduce algunos de los riesgos y puede aumentar otros.

Ofrecer a la gestante a partir de la semana 41+0 de gestación la posibilidad de esperar el inicio espontáneo del parto o de realizar una inducción de parto a lo largo de la semana 41, con el mejor método disponible y la adecuada información.

Cuando la mujer rechace la inducción a partir de la semana 41, ofrecer vigilancia frecuente mediante dos controles semanales con técnicas de valoración del bienestar fetal.

La inducción del trabajo de parto es un procedimiento invasivo y doloroso. Con el fin de tomar una decisión informada y dar su consentimiento, las mujeres requieren información suficiente y fiable, así como tiempo para tomar su decisión. Deben conocer el método de inducción, lugar, detalles, opciones de apoyo y alivio del dolor.

Identificar mediante cardiotocograma a aquellos fetos que están en una situación comprometida, de modo que se puedan poner en marcha las medidas apropiadas para evitar un daño irreversible. Comenzar el estudio del bienestar fetal después de la semana 40 en gestaciones de bajo riesgo. En las gestaciones de riesgo elevado, será la propia patología la que señalará cuándo y con qué frecuencia realizar el estudio del bienestar fetal.

Finalizar la gestación ante cualquier signo de compromiso fetal. El oligoamnios puede ser un dato relevante cuando el embarazo se prolonga.

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Miércoles, 17 Agosto 2016 20:28

El papel de la oxitocina

La oxitocina natural o endógena

 

¿Qué es?

La oxitocina es un neuropéptido formado por una cadena de nueve aminoácidos. La palabra oxitocina vio la luz en 1906, acuñada por el fisiólogo británico Henry Dale. Procede del griego y significa “parto rápido” y es la responsable de regular el ritmo del parto/nacimiento y de facilitar la lactancia.

 

¿Dónde se produce?

Es producida de forma mayoritaria en los núcleos paraventricular y supraóptico del hipotálamo, aunque también se sabe que es sintetizada en algunos órganos fuera del cerebro.

 

¿Qué funciones tiene?

La oxitocina interviene en determinados procesos fisiológicos, activando comportamientos a nivel mecánico en órganos específicos como el útero y las mamas, pero también influye en el comportamiento por su acción en determinadas áreas del cerebro.

Liberada al torrente sanguíneo desde la hipófisis posterior, la oxitocina recorre grandes distancias hasta encontrarse con su receptor específico en la membrana de las células mamarias o del útero. Al final del embarazo aumentan los receptores de oxitocina en estos órganos. Esta hormona activa estos órganos provocando en ellos una reacción, una actividad física o fisiológica determinada. En el caso del útero la oxitocina estimula y mantiene la contracción del músculo liso del útero durante el parto y el alumbramiento, es decir, es la responsable de la existencia de las contracciones. El alumbramiento de la placenta exige unos niveles aún más altos de oxitocina que la expulsión del bebé, por eso el pico máximo de oxitocina en la vida de una mujer es justo después del nacimiento del mismo. En el caso de las mamas provoca el reflejo de eyección de la leche favoreciendo la lactancia.

 

La oxitocina y los procesos sexuales

 

La oxitocina no solo interviene en el cuerpo de la mujer durante el parto y la lactancia, sino que es una de las hormonas centrales de la excitación sexual y de los orgasmos tanto de hombres como de las mujeres. Los niveles de esta hormona en sangre aumentan durante el acto sexual y aún más durante el orgasmo. Durante el orgasmo femenino, la oxitocina produce contracciones uterinas que ayudan a transportar el esperma hacia el óvulo para facilitar la concepción, y durante el orgasmo masculino, la oxitocina provoca contracciones en la próstata y en las vesículas seminales.

 

Neurotransmisor en el cerebro

 

La oxitocina disminuye la actividad del sistema nervioso simpático y del eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal, lo que aumenta los niveles endógenos de opiáceos e induce efectos anti-estrés, como: baja tensión arterial, ritmo cardiaco y hormonas del estrés, bienestar y relajación, además de una óptima termorregulación.

Es considerada también un gran mediador y controlador de las emociones y comportamientos sociales como el amor, la memoria, la rabia, la agresión y el establecimiento de correlaciones entre experiencias pasadas y presentes, promueve un aumento del umbral del dolor y un descenso de los niveles de ansiedad, disminuye el miedo e incrementa la confianza, la empatía y la generosidad.

 

La oxitocina y el comportamiento social

 

Por tanto bajo los efectos de la oxitocina sentimos bienestar, estamos más tranquilos y con una mayor y mejor predisposición ante los demás. Por eso la oxitocina juega un papel fundamental en el vínculo y el cuidado del bebé. Puede decirse que su misión es facilitar la propagación de la especie. La oxitocina está implicada en comportamientos sociales como la memoria social que es la habilidad para reconocer un individuo del mismo grupo, la formación de vínculos, el apego, la empatía y el comportamiento maternal y paternal. Los niveles de oxitocina son más altos en las hembras que en los machos de cada especie y en ellos provoca conductas agresivas y de competición.

¿Qué condiciones son necesarias para que se libere la oxitocina?

La oxitocina es la hormona del amor, de la calma y el contacto, sólo se libera cuando se dan estas condiciones. Por el contrario es inhibida por la adrenalina, una hormona que liberamos los mamíferos en situaciones de emergencia: cuando tenemos frío, miedo o nos sentimos en peligro. De esta manera la naturaleza regula la producción de oxitocina, frenándola en los momentos en que sería peligroso para la hembra dar a luz, por encontrarse un depredador cerca.

Los niveles de la oxitocina dependen a su vez de otras hormonas e influyen así mismo en la producción de otras como los estrógenos, la dopamina, serotonina, prolactina y endorfinas. La prolactina por ejemplo está directamente implicada en los cuidados maternales/paternales hacia las crías y tiene un efecto relajante. La dopamina es la encargada del sistema de recompensa, que hace que tendamos a repetir los comportamientos que maximizan recompensas. Las endorfinas por su parte son analgésicos naturales que nos proporcionan bienestar. De manera que una persona con altos niveles de oxitocina se sentirá más feliz.

 

La oxitocina endógena y el parto.

 

Es habitual que para provocar artificialmente el inicio del parto y/o acelerarlo, se utilice oxitocina sintética o syntocinón, un medicamento catalogado como de alto riesgo, tanto por la Asociación Americana del Medicamento (FDA), como por el Instituto para el Uso Seguros de los Medicamentos (ISMP) en España. Sin embargo la utilización del syntocinón es algo muy difícil de evidenciar como necesario o justificable cuando supera el 10% de los casos.

Toda mujer de parto produce su propia oxitocina natural y dicha producción dependerá en gran medida del ambiente que rodee a esa mujer durante el parto.

Una atención individual y respetuosa, que aporte a la mujer tranquilidad y sensación de libertad y confianza, redundará en que la producción de oxitocina sea adecuada para que el parto se desarrolle con normalidad. Cuando se crean las condiciones adecuadas para que la mujer genere su propia oxitocina, los partos se acortan y son vividos con menos estrés tanto por la madre como por el bebé. En un parto movido exclusivamente por oxitocina endógena, las contracciones son menos dolorosas y más llevaderas, que las originadas por el syntocinón. Entre las mismas el cerebro produce endorfinas que nos ayudan a descansar y nos proporcionan sensación de bienestar, lo que reduce la necesidad de otros tipos de analgesia con efectos secundarios indeseados. Tras el parto, esas mismas hormonas facilitan el vínculo con la criatura y la instauración de la lactancia.

Es obligación de los profesionales de la salud que trabajan en el ámbito del parto, conocer como funciona el sistema oxitocínico y cómo influye en el parto, para favorecer el desarrollo del mismo y disminuir la probabilidad de intervenciones médicas y la morbilidad materno-fetal.

 

Por:https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/parto/el-papel-de-la-oxitocina-y-otras-hormonas

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Viernes, 12 Agosto 2016 20:07

Asistentes de partería cualificados

Asistentes de partería cualificados.

En los países en desarrollo, aproximadamente un 40% de los partos tienen lugar en el domicilio, en ausencia de un asistente de partería cualificado.(1) El Departamento para Reducir los Riesgos del Embarazo (MPS) promueve la "atención especializada a todos los partos" con el fin de reducir las 536 000 muertes maternas (2) y los 3,7 millones de muertes de recién nacidos (3) que se producen cada año. La comunidad mundial sigue atentamente la proporción de partos atendidos por personal cualificado como indicador de los progresos hacia la consecución del Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) 5, consistente en mejorar la salud materna.http://www.who.int/entity/maternal_child_adolescent/topics/sba1.jpg

                                                        

Mapa mundial que muestra a los países en vías de desarrollo en color naranja, según el Fondo Monetario Internacional.

(1) Proportion of births attended by a skilled health worker – 2008 updates. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, Departamento de Salud Reproductiva e Investigaciones Conexas, 2008. 

(2) Maternal mortality in 2005. Estimates developed by WHO, UNICEF, UNFPA and The World Bank. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2007. 

(3) Neonatal and perinatal mortality. Country, regional and global estimates 2004. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2007.

 

¿Qué es un asistente de partería cualificado?.

(3')

El "partero acreditado" es el prototipo de asistente de partería cualificado, puesto que entre sus competencias básicas se encuentran las aptitudes mínimas para atender un embarazo y un parto normales. El enfermero-partero y el médico también son asistentes de partería cualificados, aunque menos costo eficaces. El partero tradicional, que carece de formación oficial, no se ajusta a la definición de asistente de partería cualificado.(4, 5)

En 2004, la OMS definió el asistente de partería cualificado como un profesional sanitario acreditado (partero, médico o enfermero) que ha recibido una formación teórica y práctica que lo capacita para atender los embarazos, partos y puerperios normales (no complicados) y para identificar, tratar y derivar las complicaciones maternas y neonatales.(4)

(4) Making pregnancy safer: the critical role of the skilled attendant. A joint statement by WHO, ICM and FIGO. Ginebra, OrganizaciónMundial de la Salud, 2004. 

 

(5) Informe sobre la salud en el mundo 2005 - ¡Cada madre y cada niño contarán! Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2005, p. 65-67.

 

¿Qué atención materno infantil presta el asistente de partería cualificado?

http://www.who.int/entity/maternal_child_adolescent/topics/sba2.jpg

El asistente de partería cualificado puede prestar asistencia materna y neonatal de primer nivel en el domicilio del paciente o en un centro sanitario, siempre que no se produzcan complicaciones graves durante el embarazo, el parto o el puerperio. En caso de que surjan complicaciones que no pueda tratar, tiene la posibilidad de remitir al paciente a un hospital donde se le preste la asistencia necesaria.(5)

El asistente de partería cualificado puede ofrecer educación sanitaria a la embarazada, preparar planes para el parto y monitorizarlo, examinar al recién nacido, ayudar en el inicio de la lactancia, etc. Puede prevenir las complicaciones y detectarlas, y derivar a las embarazadas y recién nacidos para que reciban la asistencia necesaria. Por ejemplo, puede tratar la anemia antes de que ponga en peligro la vida de la embarazada o prevenir las hemorragias graves puerperales mediante un tratamiento activo de la fase de expulsión de la placenta. En caso de que surjan complicaciones como el parto obstruido, puede derivar a la paciente para que se le haga una cesárea. Por consiguiente, el asistente de partería cualificado reduce el riesgo de muerte materna y neonatal.

(5) Informe sobre la salud en el mundo 2005 - ¡Cada madre y cada niño contarán! Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2005, p. 65-67.            Fotografía tomada por Luis Morales Machado

Cuántos partos son atendidos por asistentes de partería cualificados

http://www.who.int/entity/maternal_child_adolescent/topics/sba3.jpg

En 2007, el 37% de los partos no fueron atendidos por asistentes de partería cualificados. Eso significa que unos 50 millones de partos a domicilio no contaron con dicha asistencia. Aunque la cobertura superó el 99% en los países desarrollados, fue inferior al 60% en los países en desarrollo, y en África Oriental fue tan sólo del 34%.(6)

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas acordó la meta mundial de lograr una cobertura del 80% para 2005, y del 90% para 2015.(7) Aunque la proporción de partos atendidos por asistentes de partería cualificados ha aumentado continuamente desde el 47% existente en 1990,(8) hay que acelerar los progresos. Las zonas que están más lejos de alcanzar las metas fijadas son el África Subsahariana, el Asia Meridional y el Caribe.

(6) Proportion of births attended by a skilled health worker – 2007 updates. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, Departamento de Salud Reproductiva e Investigaciones Conexas, 2007.
(7) Naciones Unidas, Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo 1999 (ICPD+5).
(8) The Millennium Development Gaols report 2007. Statistical annex. Nueva York, Naciones Unidas, 2007.

Qué impacto tiene la asistencia de partería cualificada en la mortalidad materna

Hay pruebas históricas y observacionales de que la asistencia especializada al parto reduce el riesgo de muerte materna. Los países industrializados redujeron a la mitad sus razones de mortalidad materna (RMM) a principios del siglo XX gracias a la atención del parto por matronas profesionales. Con la mejora del acceso a los hospitales tras la II Guerra Mundial, las muertes maternas disminuyeron hasta los bajos niveles actuales. En Sri Lanka, Malasia y Tailandia, la RMM han disminuido a la mitad en 10 años gracias a un aumento del número de matronas en los años cincuenta y sesenta. En otros 15 años, Tailandia redujo su RMM de 200 a 50 por 100 000 nacidos vivos gracias a un nuevo aumento del número de matronas y a la ampliación de la capacidad de los hospitales distritales. Entre 1983 y 2000, la proporción de partos atendidos por asistentes de partería cualificados se multiplicó por dos, y la RMM disminuyó en un 50%.(9)

Estos ejemplos muestran que son necesarias inversiones sostenidas a largo plazo para reducir la mortalidad materna. No hay "soluciones rápidas".

(9) Informe sobre la salud en el mundo 2005 - ¡Cada madre y cada niño contarán! Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2005, p. 65-67.

Cómo aumentar la cobertura

El número actual de asistentes de partería cualificados es claramente insuficiente. Se calcula que en el mundo hacen falta 4,3 millones más de trabajadores sanitarios.(10) Según el número de matronas existente en 2005, se calcula que para asegurar la cobertura universal hacen falta otras 330 000 más.(11)

http://www.who.int/entity/maternal_child_adolescent/topics/sba5.jpg

Teniendo en cuenta la escasez mundial de personal sanitario, es necesario emplear los recursos humanos existentes de forma más eficiente y contratar a nuevos profesionales. Además, hay que obtener más recursos para contratar, formar y retener a más personal con formación en partería. Esto significa también que hay que dar a estos trabajadores más incentivos, tales como escalas salariales satisfactorias, mejora de su estatus y respetabilidad dentro del sistema de salud, y oportunidades de promoción profesional. Sin embargo, los programas de formación para las parteras tradicionales no han logrado en el pasado una reducción de la mortalidad materna. La breve duración de los periodos de formación ha sido insuficiente para que personas sin otra cualificación adquieran las aptitudes de pensamiento crítico y toma de decisiones necesarias en la práctica clínica.

Además de aumentar la prestación de servicios, también es necesario fomentar la búsqueda de atención por parte de las embarazadas.

(10) Informe sobre la salud en el mundo 2006. Colaboremos por la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2006.
(11) Informe sobre la salud en el mundo 2005 - ¡Cada madre y cada niño contarán! Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2005,, p. 96.

Qué hace MPS para aumentar la asistencia especializada al parto

El Departamento MPS fomenta la atención especializada a todos los partos y procura crear la capacidad necesaria para ello ofreciendo directrices basadas en datos probatorios y cursos de formación. MPS produce módulos educativos para la formación de parteras y ha preparado materiales de fortalecimiento de su labor. El personal destinado en las oficinas regionales de la OMS también ofrece cursos de formación de instructores en partería.

Fuente: http://www.who.int/maternal_child_adolescent/topics/maternal/skilled_birth/es/

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Puede que la imagen de un bebé cubierto de una sustancia pastosa amarilla no sea la imagen ideal de un bebé recién nacido que todos tenemos en mente. En muchos hospitales, lo primero que se hace nada más nacer el bebé es bañarlo, para que esté limpito y presentable para las visitas, pero los bebés no nacen sucios y ese primer baño puede esperar.

 

El bebé nace cubierto por una sustancia grasa y pegajosa llamada vérnix caseosa o unto sebáceo que empieza a generarse alrededor de la semana 20 de gestación para proteger su delicada piel de los efectos irritantes del líquido amniótico y de la deshidratación impidiendo que se agriete. Pero después de nacer, también tiene una importante función.

 

No todos lo bebés nacen cubiertos por esta sustancia, puesto que su producción disminuye a partir de la semana 36 y desaparece casi totalmente a la semana 41. Pero la mayoría nace con algún resto de vérnix que suele acumularse en la espalda, en los pliegues de flexión y en el cuero cabelludo. Este unto de consistencia similar al queso está formado por una mezcla de secreciones sebáceas, lanugo y células de la piel descamadas del bebé.

 

Entre sus beneficios, los recién nacidos que mantienen el vérnix en su piel tienen un mejor mantenimiento térmico, menos cantidad de lesiones, una mayor hidratación cutánea y mayor elasticidad en su piel.

 

Además, por su contenido en péptido antibacterianos, el vérnix es una barrera contra infecciones bacterianas y hongos, actuando como primer escudo del sistema inmunitario.

 

De modo que no hace falta bañar al bebé nada más nacer. Por el contrario, por su alto contenido en propiedades protectoras para la piel, algunos especialistas recomiendan incluso frotarlo suavemente para que sea absorbido de forma natural.

 

 

 

Por: http://www.bebesymas.com

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Miércoles, 27 Julio 2016 20:51

La llegada de Isaac

Enterarme que estaba embarazada fue un ‘shock’, y aunque ya hablábamos de tener un bebé no esperamos que su llegada fuera tan pronto. El embarazo congeló el tiempo, entre los malestares generales de los primeros trimestres, con la pérdida del sentido de dimensión y gravedad al cargar con tremenda panza, sumado a la dulce espera (que mucho desespera en el último mes) el  tiempo se nos hizo eterno.

Alguna vez había visto información acerca de los partos en agua y en libertad de movimiento (partos humanizados) pero pensaba que eso era una idealización, algo que no estaba dentro de mis posibilidades (no era para mujeres reales y no conocía a nadie que hubiese tenido una experiencia así de placentera como planteaban). Llegando a la semana 30 algo en mi interior me decía que  ahondara en el tema, fui a consultar con el único médico en mi ciudad que acompaña nacimientos por agua, el médico me comento que necesitaba una doula y un curso de preparación para poder parir por agua.  Pensando que valía la pena intentarlo contacte a mi doula y comenzamos con el curso psicoprofiláctico.

En nuestro primer encuentro con la doula, le dije que quería que el día del nacimiento de mi hijo fuera recordado como el mejor día de mi vida, no quería repetir historias terroríficas y llenas de violencia obstétrica, quería sentirme diferente, poder recibir en un ambiente tranquilo y lleno de amor a mi bebé. La idea del parto era nueva para mí, lo que sabía lo había visto en la tele y por las muchas experiencias traumáticas de las mujeres en mi familia, así que la idea me emocionaba y  me aterraba al mismo tiempo.

Lleve todo el seguimiento de mi embarazo con mi ginecólogo de cabecera, el cual está a favor de los partos vaginales (inclusive tiene bajos índices de cesáreas) pero sin miramientos ejecuta maniobras para ‘ayudar’ a que el parto avance. El encontraba ‘gracioso’ eso del parto humanizado, ya que no le veía el caso a sufrir tanto dolor, de ‘cajón’ hacia uso de oxitocina y epidural; la interpretación de la pelvimetría decía que yo tenía 50% de posibilidad de tener un parto vaginal,  dijo que era una moneda al aire me ‘otorgaría’ dos horas para pujar y si no salía él bebé me hacia la episiotomía o seria cesárea. Le lleve mi plan de parto y la carta de alojamiento conjunto y nunca hizo comentarios al respecto. En la última cita con este médico a la semana 38, le expresé que no quería sueros, ni oxitocina sintética o anestesia dijo que a la hora de la hora veríamos que sucedía. Este ginecólogo no se oponía a que mi esposo y mi doula estuviesen conmigo o a que llevara a un pediatra de mi elección, pero dejo en claro que él tenía que hacer su trabajo. Hable con una doula que había asistido a parto con este  médico y ella me narro como era en los partos e incluso me dijo que si mi intención era tener libertad al momento de parir entonces cambiara de médico. Agradezco tanto su honestidad pues eso me dio certeza para cambiarme.

Esa misma noche tomamos la decisión de ya no regresar con ese medico;  habíamos puesto tanto empeño en todos los preparativos del nacimiento que si teníamos un parto donde nuestras decisiones fueran ignoradas me iba a sentir muy decepcionada. No era eso lo que quería, no podía ser de esa manera, yo quería un parto libre y a mi propio ritmo.

A la semana 39 me cambie al médico humanizado le lleve mis expediente y mi plan de parto y alojamiento conjunto. Para mi sorpresa me dio el mismo diagnostico 50-50 de probabilidad, pero me dijo que estuviera tranquila pues mi bebé sabia como nacer.  A la semana 40 con 4 días fui a consulta, ya tenía dos centímetros de dilatación por lo que me mando a descansar pues el bebé seguro nacía amaneciendo. Me pase la mañana haciendo estiramientos con mi pelota, sentía leves las contracciones como pequeños espasmos; pase un día de lo más tranquilo y normal, hasta ese momento las contracciones eran seguidas pero controladas pensaba que era fácil, me repetía: puedo hacerlo, estoy preparada… así se nos fue el día en optimismo y tranquilidad.

Llegamos con cosas listas al hospital a las 5 de la tarde, seguía igual de dilatación pero  la bolsa ya estaba muy tensa. Me dijo que a las 7 pediría cuarto para que subiera a relajarme, ese era un magnifico plan. Había mcuha lluvia por lo que no pudimos alejarnos del hospital; de repente empecé a sentir contracciones seguidas y dolorosas. Regresamos al consultorio, el doctor midió las contracciones, la lectura mostraba intensidad y frecuencia pero todavía no me sentía tan mal, hacia respiraciones profundas. Me comenzaba a decir que no hiciera movimientos bruscos cuando sentí un dolor impresionante y líquido recorrer mi espalda, esa contracción había roto la bolsa; ya no me podía parar me temblaban las piernas, me agarre de la pared y como pude salimos para la recepción. Los minutos ahí fueron de locura, los asistentes médicos y enfermeros con sus inoportunas preguntas y protocolos pero ya comenzaba a perderme en mí, en un instante me encontraba sobre el suelo apoyada en cuatro puntos tratando de respirar profundo y concentrarme, la inoportuna recepcionista pidiéndome firmas (mi esposo había ido por las cosas al coche), yo quería asesinar al que se me pusiera enfrente.

No podía articular ni media palabra, llegamos al cuarto y me metí a bañar con agua caliente, me puse mi traje y la bata; solo quería estar acostada y que nadie me dirigiera la palabra. Conforme el dolor aumentaba en frecuencia pensaba que la situación me sobrepasaba, mi esposo atento dándome agua, tomando mi mano en silencio. Cuando llego mi doula y comenzó hacerme masajes y cantar conmigo se controló la situación. Avanzo a 8 cm de dilatación, me sentía morir, quería que alguien me ayudara con algo, pero agarre la mano de mi doula y le pregunte: ¿verdad que si puedo? ella me miro tierna y firme, me dijo claro que puedes, tú sabes cómo hacerlo.

Nos fuimos a la tina, bendita agua que alivio las dolorosas contracciones. Deje de sentirlas tan intensas y dolorosas, me concentre. Mi esposo conmigo remojado acariciándome, echándome agua, me paraba, me sentaba, me agachaba, lo abrazaba, nos besamos, nos paramos y  bailamos…  fue mágico. Ese era el momento que tanto había soñado, mi bebé siendo recibido en amor, tal como lo engendramos. Una contracción nos ‘agarró’ parados y el me contuvo, prácticamente estábamos los dos pujando, el ambiente era empático. Mi  doula atenta contando y respirando con nosotros. Pasaban los minutos (que yo sentía horas) y ya me estaba desgastando, las fuerzas se agotaban, empecé a dejar pasar las contracciones. El médico me animaba, me pido que sintiera su cabeza que ya había coronado entre mis piernas. Era real, mi bebé iba saliendo, no podía creerlo, ya estaba sucediendo, cada contracción me acercaba a conocerlo. Lo sentía saliendo, sentía que me iba a quebrar,  fue un alivio total cuando pude expulsarlo. Al tomarlo entre mis manos no sabía que hacer estaba asuntada, contenta y aliviada con un torrente de emociones que corrían por mi ser,  ahí estábamos pegados los tres. Esperaron unos minutos y cortaron por mi esposo el cordón, me sacaron de la tina y él bebe se fue con su papá, siempre en el calor de su pecho, en contacto piel a piel. Mientras me limpiaban y suturaban unos pequeños desgarros, cuando lo pusieron sobre mí como busco instintivamente el pecho fue increíble tenerlo ahí. Nos trasladaron al cuarto y ahí estábamos listos los tres, pasando nuestra primera noche juntos, tal como siempre soñé. 

Por: Hadit Cabrera

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