¿Qué es la crianza respetuosa y en que se basa?

 

Para poder seguir este estilo de vida, primero debes saber que no es solo una práctica, sino que es la forma en la que educas y reaccionas ante las dificultades de la crianza, no solo el mensaje que quieres darle a tus hijos si no como sobrellevas cuando ellos no están tan dispuestos a escuchar.

Los padres que elegimos el camino de criar respetuosamente entendemos el concepto básico de lo que significa el respeto, el respeto hacia nuestros hijos, que aunque sean niños son seres humanos piensan sienten y merecen toda nuestra paciencia pues ellos vienen al mundo sin conocimiento y mientras aprenden, surgen sentimientos que ellos no comprenden ni saben manejar, por lo que se desesperan y en su camino nosotros como padres también, aquí entra el papel de la tolerancia, y nuestra capacidad para ponernos en los zapatos de otros. los padres que elegimos criar de esta manera, muchas veces hemos vivido con nuestros hijos, o en nuestra propia infancia el otro camino, el de la mano dura, en algunos casos violencia física o verbal.

La crianza respetuosa es ante todo amor, empatía, respeto, coherencia y un aprendizaje contínuo, nadie dice que es fácil, pero ningún camino lo es, sin importar cual elijas.

En la crianza respetuosa no hay recetas mágicas, no hay cronómetros, no hay gurús, simplemente algunos autores que nos alientan a seguir y a confiar en nuestros propios instintos, y cargados de muchas experiencias positivas.

Muchos hemos sentido u oído la voz del instinto mezclarse con, consejos contradictorios, presión social, mitos, creencias, recomendaciones incoherentes, y no hemos sabido a quien hacerle caso, muchas veces es tanta la presión que hacemos todo lo que nos dicen, menos lo que nuestro instinto nos grita, pero si encontramos este camino fue porque a través de nuestros hijos y de nuestra tropezada crianza hemos descubierto no solo nuestros errores si no los errores que sentimos que cometieron nuestros padres, los cuales nos llevaron a ser poco tolerantes a la frustración, nos hicieron neuróticos, nos llevaron a sentir rabia interna, baja autoestima, entre mil cosas más. Pudimos reconectar con nuestro niño interior y encontramos todas las respuestas a nuestras deficiencias como hijos y como padres, y es así como encontramos nuestra propia esencia, y también conectamos con nuestros hijos.

Así que aquí van 10 consejos para que te atrevas a probar un estilo diferente de crianza, no tienes nada que perder, sobre todo si ya lo has intentado todo y obtienes los mismos resultados, tal vez un cambio aporte algo nuevo y diferente a tu crianza, a ti y a tus hijos.

1-Respira, cuando ocurra algo que te haga enojar muchísimo, no hables, no reacciones, tomate el tiempo para respirar y pensar si lo que acaba de suceder tuvo consecuencias graves. Si no las tuvo lo ideal es hablar con calma agacharte a su nivel mirarlo a los ojos y con palabras cortas y efectivas preguntarle si sabe que hizo algo inapropiado, y explicarle el por qué fue algo incorrecto y que procure no volverlo a repetir mantener un tono de voz suave para que él se concentre es primordial. Si lo que hizo tuvo consecuencias graves, respira, piensa que tan graves fueron y si tiene solución si tiene solución solo limítate a abrazarlo y decirle que es tuvo mal y que ahora debe ayudarte a arreglarlo si no tiene solución no pierdas la calma tu hijo y su integridad son más valiosos que cualquier otra cosa en este mundo, no grites los hace perder la concentración y no podrán escuchar ni entender por qué estuvo mal lo que hicieron.

2- Se coherente con tus acciones, solemos exigirle a nuestros hijos ciertas cosas, como respeto a los demás cuando nosotros no los respetamos a ellos, les pedimos que no griten que no golpeen, pero nosotros lo hacemos con ellos, solemos pedir que no digan groserías, pero nosotros las decimos delante de ellos. No puedes pedirle a tus hijos que hagan algo que tú no haces, que se comporten cuando tú mismo no lo haces, como si por ser adultos tuviéramos el derecho de portarnos como niños que no saben aún controlarse porque no entienden sus sentimientos. Da el ejemplo, ellos son nuestro reflejo, no importa si ya has cometido muchos errores siempre puedes cambiar ellos adoptaran tus actitudes tarde o temprano. 

La crianza respetuosa a simple vista parece que no les enseña límites a los niños, cuando en realidad no busca efectividad y obediencia al instante, es una inversión a futuro, para que tus hijos crezcan sanos, seguros y plenos, en quien debes trabajar es en ti porque ellos seguirán tus pasos.

3- Juega con ellos, dales tiempo de calidad, desconéctate del trabajo de tu teléfono y de todo lo que tenga que ver con la vida de adulto pasa tiempo con ellos como si tú también fueras niño, esto ayudara a conectarte, entenderlos y encontrar métodos para llegar a ellos cuando surja alguna dificultad, además de que les dará confianza para acercarse a ti.

4- Respeta su opinión, a veces por prisas, y no batallar nosotros decidimos todo sobre nuestros hijos, desde la ropa, juguetes, comida, amistades, escuelas, etc. Es importante hacerles saber que su opinión cuenta, que tienen una individualidad y que para nosotros es muy importante que se sientan cómodos con lo que usaran, donde estarán la mayor parte del día, con quien y con que jugaran. Así que para las cosas que son directamente de su interés dale opciones y pregúntale si le parece bien, cuéntale sobre su escuela hazlo participe en la elección de su ropa, y respétalo cuando su elección no sea la que más te hubiera gustado a ti, recuerda que siempre puedes darle a escoger entre las opciones que a ti te gusten, es una forma de mantener a todos contentos. Lo importante es que el sienta que su opinión cuenta y se sienta necesitado.

5- Comunicación: Cuanto más pequeños acostumbres a tus hijos a comunicar sus sentimientos, pensamientos y emociones mejor, de esta forma lo estás enseñando no solo a ser escuchado sino a escuchar  a los demás, la comunicación y expresar su voz será algo natural para él.

6- Identifica el sentimiento detrás de la conducta: Todo comportamiento tiene su origen en un sentimiento o emoción, antes de regañar o castigar a tu hijo, conversa con él sobre qué lo llevó a actuar así.

7- Demuéstrales empatía: Ponerte en el lugar de tus hijos te ayudará a comprenderlos con más facilidad, y ellos verán que estas interesada en hacerlo.

8- Enséñales que está bien equivocarse y que siempre pueden rectificar, aceptar su error y arreglarlo les brindara el valor de la humildad.

9-Estimule la autoestima de su hijo:

Los niños comienzan a desarrollar su sentido del yo desde que son bebés, cuando se ven a sí mismos a través de los ojos de sus padres. Sus palabras y acciones como padre tienen un impacto en el desarrollo de su autoestima más que ninguna otra cosa. El elogio de los logros, aunque sean pequeños, hará que los niños estén orgullosos; permitirles que hagan cosas por sí solos los hará sentir que son capaces y fuertes. Por el contrario, los comentarios denigrantes o las comparaciones negativas con otros niños los hará sentir inútiles.

Evite desacreditarlo por sus acciones o pensamientos, sobre todo delante de las demás personas. No le cuente cosas que ha hecho o dicho a otros adultos delante de él, podría sentirse herido y traicionado.

 

10- Reconozca y elogie las buenas acciones: Esto lo motivará, estos comentarios serán mucho más eficaces para alentar la buena conducta a largo plazo que las reprimendas continuas.
 
Propóngase encontrar algo para elogiar todos los días. Que las recompensas sean su amor, sus abrazos y elogios pueden hacer maravillas y suelen ser suficiente gratificación. Pronto descubrirá que está "cultivando" en mayor medida el comportamiento que desearía ver, con esto no quiere decir que cuando haya un mal comportamiento se le condicione el amor o los abrazos, todo lo contrario es cuando mas lo necesitan pero es ahí cuando para no confundirlos debemos otorgarles paciencia, comprensión y serenidad.
La crianza respetuosa no es un camino fácil, no es algo que adoptas y ya esta asentado, es un trabajo diario y de cada dia, asi como podemos comenzar muy bien habra dias que fallemos que no respetemos a nuestros hijos y no sigamos los lineamientos de este estilo de vida, sucede a menudo cuando no solo fuimos criados con el metodo tradicional, si no tambien cuando fuimos criados desde el punto contrario, con violencia, burlas desestimacion, y crecimos con una baja autoestima. Sinembargo todo es posible siempre y cuando apesar de los tropiezos estemos concientes de que es lo que queremos para nuestra crianza y que cuando fallemos sepamos aceptarlo y resolverlo.

 

‘‘Los niños son el reflejo de nuestras propias acciones, reacciones, emociones, palabras, ideologías, y actitud ante la vida. Puede parecer que los padres que educamos con la crianza respetuosa no hacemos nada por educarlos, pero  no buscamos respuesta inmediata, si no a largo plazo, para un futuro lleno de paz mental para nuestros hijos’’.

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Lunes, 22 Agosto 2016 16:38

Crónica de una madre que trabaja.

 

Es la tercera vez que me llaman al trabajo ya es medio día y el bebé no ha querido probar bocado, me preocupa que pueda estar enfermo o sintiéndose mal. Entra la cuarta llamada, ahora dicen que no quiere leche; cayendo en ansiedad le marco al pediatra le comento lo que la abuela ha reportado; el medico con toda calma pide que le dé síntomas específicos como fiebre, número de evacuaciones, enrojecimientos, muestras de dolor, cambios de ánimo… quedo pasmada pues hace unos minutos por video llamada le he visto sonreír y mono silabear tan lindo como siempre hablamos.

Vuelvo al teléfono con la abuela y le pido que guarde la calma e intento ser yo primero la que lo haga, le digo que el pediatra ha dicho que es normal y si no presenta síntomas no hay de qué preocuparse, que sigan ofreciendo lechita de mamá a demanda.

Tengo que volver a mis rutinas laborales, concentrarme dejando de lado la preocupación  por mi hijo, mi digo a mi misma respira y mantén la calma.

 Papá sale más temprano del trabajo y ha llegado a la casa, me pasa el informe por whatsapp de lo que ha hecho el retoño en ese rato, sigue como ‘rápido y furioso’ gateando por toda la casa, ha comido dos (si han leído bien dos) cucharadas de ese puré misterioso que prepara la abuela, un cuarto de plátano y dos pedazos de sandía, ha tomado unas seis onzas de leche a lo largo del día (lo que pasa es que no ha terminado con toda la leche del vaso), por fin respiro aliviada ¿pero es qué eso ha sido para las abuelas “no ha comido nada”? aun así le pido que le cheque la temperatura cada tanto.

Son las siete de la noche que día tan cansado, el retoño me saluda con efusividad, ya empieza a balbucear “mamá”, pero rápido pide a gritos de emoción su tetita como loco enamorado. Sé que no cenará nada, solo quiere estar acostado a mi lado, le sonrió, pregunto cómo ha estado, el retoño “sintoniza la teta” mientras tanto, le acarició, lo beso, no puedo creer cuanto le he extrañado.

Al fin ha caído rendido y me da tregua para un baño. Pido el reporte oficial a la abuela, que aun en tono de preocupación me dice que eso no puede ser normal, que él siempre come “más”. Sospecho que ha sido cuestión de humor, no le apetecía esa comida, tal vez fue ese molesto diente que no termina de asomar, a lo mejor estaba demasiado entretenido y solo quería jalarle la cola al gato.

Entrada la noche se pone más “demandante”, ha hecho tomas tan largas que me pareció estar pegados  de diez a seis, supongo que tenía que ponerse al día.

Amanece, un nuevo día y la misma rutina, dejo su ración de leche y meriendas. Él me dice adiós  agitando los brazos completos, sonríe y se entretiene viendo los arboles bailar con el viento, me voy a la oficina. Ya pasa medio día y no he recibido ni una llamada, creo que hoy todo está en calma…

 

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Martes, 02 Agosto 2016 01:09

Soy primeriza vs. soy madre reciente.

 

Primero que todo debo confesar que el término “primeriza” me hace querer golpearme la cabeza, tal parece que se trata de un argumento para la ignorancia en el papel de madre, lo triste es que muchas veces somos las mismas mujeres las que nos creemos esta etiqueta de tal forma que comenzamos a usarla como escudo cuando tenemos dudas o no sabemos qué hacer. Y esto es completamente normal ya ninguna madre, sea número de hijo que sea, se puede considerar realmente experta pues siempre hay algo que aprender y cada hijo (y embarazo es distinto). No se me hace justo que nos infantilicen haciéndonos sentir que no somos aptas para hacernos cargo de nuestros hijos. 

Estoy a favor de buscar información que nos permita tomar decisiones correctas, pedir ayuda y preguntar las veces que sea necesario. El desconocimiento nos lleva a creernos mitos que lejos de ayudar pueden perjudicar mucho el desarrollo de nuestra maternidad y crianza como padres. Pero informarse no lo es todo, necesitamos comenzar por conectarnos con nuestros instintos, esa corazonada o sexto sentido que nos da confianza para hacer las cosas y nos lleva hacer lo mejor para nuestros hijos. Volver a la naturaleza mamífera.

Tal vez pienses que no sabes nada de cómo cuidar y criar a un bebé, pero estás diseñada para hacerlo solo necesitas conectarte con tu instinto. Imagina esto, si nadie nunca tú hubiera dicho que con lo mucho que lo cargas los vas a enmadrar o mal acostumbrar y escucharas llorar a tu bebé ¿qué es lo que harías? Acaso no querrías consolarlo, no estarías dispuesto a mantenerlo cerca, olerlo, acariciarlo, tomándolo en brazo para confortarlo.  Una madre reciente o unos padres recientes deben tener el tiempo y espacio necesarios para poder vincularse con su hijo.

No existe un solo modelo de crianza, pero si debemos de cuidar de aplicar estrategias que estén basadas en el amor y respeto hacia nuestros hijos. Comprendamos que son otras personas, con otro carácter y otros gustos; que nuestro deber como padres es guiarlos por la vida, ir educándolos  (no amaestrarlos). Criemos desde el amor y empatía así no podremos equivocarnos.

 

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