Si hay una frase que aprendí a detestar cuando sale de boca de extraños y conocidos cuando mi bebé quiere estar solo conmigo es: ¡Pero qué pegada está a la mamá! ¡Tiene mamitis! En mi mente, y muchas veces en mi cara, se refleja lo que pienso: ¡Sí obvio!, soy la mamá, no sólo la que la parió, sino la que está con ella día y noche, cada segundo de su día y del mío, por gusto mutuo.

¿Cuál es el problema con que un bebé  esté pegado a su mamá? Ninguno. Sin embargo, existe un afán enfermizo y sin sentido de querer que los bebés apenas nazcan sean “independientes”.

¡¿Qué?!

¡Son bebés por Dios! El ser más importante y necesario para ellos se llama M A M Á.

Pero no va a faltar la gente que no deje de decir que tu hijo es un malcriado. Respondo a sus llamados cada que ella lo hace y ¿qué?, me miran como: ¿Qué te pasa la estás mal criando?
Frases que me taladran el corazón de personas que no tienen hijos como: Ándale cúmplele todo, te está manipulando y tú la estás volviendo una caprichosa. ¡No me cabe! “¡Déjala llorar para que aprenda!”

Un rotundo ¡NO! ¿Cómo pueden hacerle esto a su bebé, tan pequeño, tan indefenso..

Existe algo que se llama el apego seguro. Yo no tenía idea de que existían teorías elaboradas producto de años de estudio sobre el tema, simplemente por puro instinto, el apego no ha faltado en la crianza de mis hijos.

Pero tal vez la próxima vez que alguien diga sorprendido que mi bebé es apegada a mí, recitaré su definición cual si yo fuera una enciclopedia.

Apego seguro: es la relación emocional no verbal entre un bebé y su cuidador principal, definido por respuestas emocionales a las necesidades del bebé expresadas a través de movimientos, gestos y sonidos. El éxito de esta relación no verbal le permite al bebé sentirse lo suficientemente tranquilo y seguro para desarrollarse plenamente y esto afectará la manera cómo va a interactuar, comunicarse y relacionarse a lo largo de toda su vida.

Por supuesto, como todo en la vida, hay dos caras de la misma moneda. Leyendo sobre el tema encontré esto explicado en varios textos muy claramente: Un apego seguro le proporciona al bebé una base óptima para su vida: deseos de aprender, sana consciencia de su propio ser, confianza, consideración por los demás. En contraste, un apego inseguro –aquel que falla porque no satisface las necesidades de seguridad y comprensión que tiene el bebé- puede llevar a confusión sobre su identidad, dificultades para aprender y relacionarse con los demás y su entorno.

Aquí te comparto otros datos interesantes sobre el apego seguro:

·         Los bebés forman un apego seguro con una sola persona, la que les cuida principalmente –que generalmente es mamá-  y responde a sus necesidades emocionales, pero pueden conectar amorosamente y formar otro tipo de apego con otras personas que también los cuidan.

·         El apego seguro es una relación de ida y vuelta, un proceso interactivo en el cual tu lees las señales de tu bebé y él o ella, lee las tuyas.

·         Las sonrisas reflejas, el llanto, el balbuceo y la necesidad de estar en brazos son las conductas que el bebé utiliza para vincularse con sus papás. Con este repertorio los bebés se niegan a la separación de la principal figura de apego: mamá.

·         El apego seguro es la plataforma desde el cual el bebé explora y descubre el mundo.

·         El amor que sientes por tu bebé no es el único ingrediente necesario para lograr un apego seguro. Además de amarlo debes tener la habilidad para manejar tu estrés (ya sabes que los bebés lo pueden sentir) responder a las necesidades emocionales de tu bebé y calmarlo con éxito.

·         Responder siempre a las necesidades de tu bebé NO lo va a malcriar. Al contrario, mientras más respondas a las necesidades de tu bebé, menos mal criado va a ser a medida que crece. El apego crea confianza y está comprobado que los niños que crecen con un apego seguro tienden a ser más independientes.

 

Así que la próxima vez que alguien te diga que tu bebé está muy pegado a ti, como si eso fuera una catástrofe, aquí tienes varios argumentos para dejarlos callados.

A disfrutar del apego con caricias, besos, abrazos, cosquillas, juegos, risas… a vivir plenamente el amor incondicional.

Y los demás… que opinen sobre su propia vida.

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Viernes, 05 Agosto 2016 04:28

Mi desafiante lactancia.

En esta semana mundial de la lactancia 2016 quiero compartirles mi experiencia como madre lactante, la que  coincide con el cumpleaños número uno de mi hijo. 

 Como muchas de ustedes las últimas semanas del embarazo se pasaron lento, en la espera que mucho desespera, pues mi hijo decidió nacer en la semana cuarenta con cuatro días. Nos habíamos preparado para el parto, teníamos carta de alojamiento conjunto y plan de parto listos y firmados por los médicos. ¿Y de lactancia? Pues era algo natural, algo que se iba a ir dando ¿no?; esto es un poco utópico pues ese instinto mamífero no siempre ‘aparece’ instantáneamente, ya que traemos con nosotras todo un bagaje de pensamientos y conocimientos adquiridos o simplemente estamos desconectadas.

Para nuestra fortuna el equipo médico estaba a favor de la lactancia en hechos y no palabras. Pude tener un parto en un ambiente armonioso abrazando desde el primer instante a mi bebé. El pediatra nos ayudó a lograr un apego precoz (apego natural e inmediato) ya que no permitió que lo bañaran, ni le suministraran (biberones con glucosa)  y apenas terminaron las valoraciones necesarias lo puso sobre mi pecho para que pudiera tener un agarre espontaneo. Fue  el guardián de nuestra hora sagrada, gracias a ello pudimos tener un buen comienzo .En el momento que optamos por alojamiento conjunto no sabíamos muy bien que significaba o si realmente podríamos hacerlo, pues venían a la mente pensamientos de temor por los comentarios de que estaríamos demasiado cansados para poder hacernos cargo del bebé. Pero decidimos seguir adelante y mejor aún hacerlo en intimidad pues no recibimos visitas en el hospital.  

Ya en casa solos los tres empezaba la verdadera prueba de fuego. Había escuchado que empiezas a conocer a tu bebé y sabes cuándo llora de hambre, dolor y también cuando te está “manipulando”, pero como yo no tenía idea de a qué se refería la gente con esto, pues me opte por un método sencillo: si llora lo pego a la teta, si se queja, a la teta, si despierta a la teta, si ya le cambie el pañal a la teta… esa fue mi libre demanda sin saberlo.

Pasaron los primeros dos días y comencé a sentir ardor en los pezones, habían cambiado a un tono rojizo, sentía que algo no estaba bien en ‘algún’ lado alguien me dijo que lactar no debía doler. En casa decían que era normal que debía hacer ‘callo’ y un montón de mito más. Me tuvieron a caldo de pollo y sin tomar nada frio. Muchos de los consejos que recibía se contradecían.  

Veía y sabía que otras amigas o conocidas rápidamente habían desistido a la lactancia, porque era algo que no a todas se les daba; me metí a internet buscando verdaderas respuestas, información respaldada o certera y ahí encontré el grupo de ‘Asesoras de Lactancia Online’ donde pude identificar que había otras madres pasando por la misma situación; fui a un grupo de apoyo a la lactancia materna en mi cuidad, acudí a cursos con una doctora especialista en lactancia materna (online pues ella está en Tenerife),  esto me fue llevando cada vez más a adentrarme al mundo de la lactancia. Leía libros sobre lactancia para ir reclutando información al respecto.

Fui descubriendo y conectándome conmigo misma y por supuesto con mi hijo. Me llene de fe y convicción en mí, en mi cuerpo, en la naturaleza perfecta que nos permite alimentar a nuestras crías, por supuesto que tenía la información que sustentaba esto. Comprendí que la lactancia no es solo que sea lo mejor o que sea un superalimento, realmente es lo natural, lo que corresponde a nuestra especie.

Cuando alguien que no conoce mis batallas me dice que a mí "se me dio fácil la lactancia", me rio... rio y pienso en el precio que he tenido que pagar para poder lograrlo, todo lo invertido en dinero, esfuerzo, paciencia y valor para vencer la ignorancia. Eso fue lo que principalmente me motivo a convertirme en asesora de lactancia, saber que si es posible cuando se quiere y se lucha por ello. Hay que tener la voluntad de hacerlo;  habrá días que dices ya no poder más, pero “hoy, no es siempre” habrá días difíciles y días llevaderos; la lactancia vale la pena, mejor dicho vale la alegría.  El éxito de mi lactancia se lo debo a dos simples reglas: siempre buscar ayuda en el lugar adecuado y tener la confianza suficiente para saber que puedo lograrlo. 

 

Historia de mi parto:

http://motherslove.com.mx/blog/item/80-la-llegada-de-isaac

Artículos sobre “piel a piel” o “apego precoz”:

http://apps.who.int/rhl/newborn/hscom2/es/

http://albalactanciamaterna.org/lactancia/claves-para-amamantar-con-exito/la-importancia-de-la-primera-hora-para-el-exito-de-la-lactancia-materna/

http://www.bvs.sld.cu/revistas/enf/vol27_4_11/enf10411.htm

Mitos sobre la lactancia:

http://www.llli.org/lang/espanol/ncvol17_4_05.html

http://www.onmeda.es/mi_hijo/falsos_mitos_sobre_lactancia.html

Lactancia emocional:

http://www.maternidadcontinuum.com/2013/09/aspectos-emocionales-en-la-lactancia-materna/

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